domingo, 5 de abril de 2009

La Voz de Abril. Mercedes Zayas


EN SEGUNDA PERSONA

Hace algunos días que te sientes muerta

como la mentirosa

pluma con la que alguna vez escribes,

e ignoras si atenderte lentamente

en la oscura soledad te da miedo.

Hace algunos días que escuchas lejano

el eco de tu silencio

y rastreas el escondite de tu pecho

desde la vieja orilla.

Hace algunos días que has aceptado

ser ciega para ver

la bendita luz con toda su fuerza.

Únicamente por este motivo

hace ya algunos días

que has vuelto a ver volar

a los pájaros y a contar los cuentos

en segunda persona.

*********

CAMINAR EN LA NOCHE

Caminar en la noche

contigo

por calles de París

en silencio y a la vez

con nuestras voces

que sin escucharse se adivinan,

con un paso lento e iluminado

por farolas negras de triste luz

y el sonido del piano y la trompeta

de un club de jazz cercano,

es casi una experiencia religiosa,

mítica, mística o poética.

Caminar en la noche

contigo

por calles de París

es casi un sueño ...

como el vestido azul.

Y ya ves, no he nacido

aún, y cuando digo aún

soy consciente del error,

para soñar contigo,

pues sólo tú y yo sabemos, amor,

que jugar simplemente

no es sólo un juego.

*********

HAIKUS
En mi ausencia

floreció la azucena

en el jarrón.




En la baranda

del balcón, tres palomas

en fila india.




Brisa de otoño:

va rápida la obrera

al hormiguero.




Dibuja el niño

en su libreta verde

un garabato.




Sólo una nube

se mueve en el cielo.

Regreso a casa.

*********

EL VINO Y LOS CINCO SENTIDOS

A mí que soy una serpiente, un león, un toro e incluso un carnero, que me transformo en infinitas ocasiones o me disfrazo de niña en muchas otras, a mí que soy muerte y resurrección, que soy joven y añejo y lleno barcos con sonidos de flautas, a mí que tengo un templo, me llaman Dios e invito a las mujeres a participar en mis orgías o creo un culto, a mí que recorro todo el mundo, que soy alegría y tristeza, que formo parte de una mano creadora, que tengo hijos y derramo mi sangre, a mí que construyo puentes y vivo en mares y montañas, que me alimento con miel y estoy con ninfas y musas, a mí que educo en las artes, mato y doy vida, que soy locura y asciendo al cielo y desciendo al infierno o lucho contra Titanes, a mí no me nombres. Habla de ellos, de mí padre Zeus, de mi madre Sémele, de mi abuela Rea o de mi abuelo Cronos pero no de mí, a mí no me nombres, yo escapo de los cinco sentidos.

4 comentarios :

Toñi dijo...

Hola Mercedes!!

De tus haikus me gusta mucho:

En mi ausencia
floreció la azucena
en el jarrón

Cuando Frutos habla de los haikus del hogar entiendo que reflejan viviencias íntimas sobre situaciones sencillas pero emotivas, en este caso, que florece la azucena. A mí me ha sucedido algo parecido con unos tulipanes que planté y cuando llegué de mi viaje habían florecido, por eso este haiku me conecta con el momento en que los ví y me llevé la sorpresa.

Un beso. Toñi

Anónimo dijo...

La poesía siempre eleva el alma.
Me gustan. Alicia.

Anónimo dijo...

Sensibilidad...Como siempre, tú.
Un besazo

Cristina

Ana Sofía dijo...

Me encanta, ojalá yo pudiera hacer algo remotamente parecido.

Me gustan mucho

Ana