jueves, 30 de abril de 2009

C.I.D. La fuente de la felicidad, por Pepi.

Espero convencer a mucha gente con este relato y que el producto se venda muy bien.


Los contratiempos, las dudas, los obstáculos del día a día se van acumulando en el organismo, intoxicándonos por dentro de la piel hasta llegar a alcanzar el alma o la sonrisa. La tensión, la falta de metas van minando el espíritu hasta conseguir que el estrés lo rebose, los sentimientos se resequen y el alma se nos llene de dolorosas estrías que impiden su buen funcionamiento. El centro de Investigación del Desasosiego de Couronne en Bretonia, tras muchos años de estudio ha lanzado al mercado el autentico humidificador de emociones C.I.D., un diminuto dispositivo que está causando una verdadera revolución en el campo de las desazones internas.
En dosis bajas de exposición se pauta para casos de mal humor, estados depresivos incipientes o crisis existenciales, estando especialmente indicado (siempre que se aumente el tiempo de empleo) para yonquis que deseen desterrar al ayer la jeringuilla; para madres sin hijos e hijos sin madres; para proyectos de suicidas que aún alberguen dudas; para inquilinos sin fianza de la crisis… Entre otras patologías de las que duermen bajo las vainas de la sangre. El humidificador C.I.D. actúa a nivel de los arrebatos y choques de las ondas nerviosas desviadas por las situaciones antes descritas que suelen actuar en la boca del estomago, las sienes, en mitad del plexo solar y alrededor de los ojos que se presentan marchitos e inflamados. Colocado a la altura del esternón y con una suave presión, hidrata y lubrica el sentir con chispas de confianza, serenidad, alegría y esperanza en similar intensidad, produciéndose de forma inmediata y durante horas un notable alivio de los síntomas.
No presenta contraindicación o interacción alguna, ni se han observado reacciones adversas, tan solo en ocasiones excepcionales se han comunicado dificultades de adaptación en personas con alergia crónica a la felicidad.
En caso de sobredosis por ansia excesiva del paciente de saborear la vida de nuevo, puede provocar euforia, entusiasmo e incluso vehemencia sobre todo en los ardores sexuales, que no llega a requerir cuidados especiales, ni medidas que lo atenúen (este efecto suele ser acogido gratamente por la pareja del sujeto).
El tratamiento con el humidificador C.I.D. debe continuarse hasta la remisión total de los síntomas o hasta que se compruebe que la sonrisa que cuelga de los labios de la persona se mantiene fija al menos 72 horas, pudiendo repetirse el proceso de humidificación sin problema alguno en el rarísimo caso de recaída.
El humidificador C.I.D. no requiere especiales condiciones de conservación o mantenimiento, ni presenta fecha de caducidad.
Los estudios aplicados a su uso han confirmado igualmente su efecto beneficioso en embarazo, lactancia, niños o ancianos. Incluso en sujetos desechados en otras terapias por su persistente negrura interior, ha podido evidenciarse un claro hermoseo de hechos, palabras y pensares que sitúan al C.I.D. como una de las mayores innovaciones en su campo dentro del último siglo.
Para pedidos o más información puede llamar gratis durante las 24 horas del día al teléfono 200 200 200, donde un asesor le atenderá personalmente.
Forma de pago en cómodos plazos sin intereses o con tarjeta Risa o el Corte Flamenco.

4 comentarios :

Edurne dijo...

¿Siiiiiiiiiiiiiiiiii? ¿es el 200 200 200?
Me pone uno, por favor. No, no es para mí, es para hacer un regalo ¿Y si le compro dos o tres hay descuento? Es que veo demasiada tristeza y no me gusta.
¿no me hace descuento? ya decía yo que lo único que quieren es ganar dinero. Manda la pasta, como siempre.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Yo también lo compro, un beso Alicia.

Anónimo dijo...

Me gusta mucho como escribes, Pepi. Creo que tienes un gran dominio del lenguaje, y utilizas palabras muy sonoras, pero sin sobrecargar, lo que es muy difícil.
En cuanto al humidificador, me llevo un par, uno para mí y otro para regalar.
Paula

Anónimo dijo...

Me encanta este producto milagroso, eres una genio Pepi, esres grande, sigue así que vales
oro.Ah ahora mismo hago el pédido para la felicidad infinita.

Un saludo de Glori.