domingo, 31 de mayo de 2009

El rey "R" por Pepi

En esta ocasión, ha salido un cuento infantil bastante particular. Siguiendo los dictados de Mercedes, el protagonista es el papel higienico. Espero que si algún pequeño pasa por aquí me diga que le parece. Sed benevolos es mi debut con el mundo de los niños. Pepi.


Hacía muchos días que en el reino del papel, el sol, se negaba a lucir en todo su esplendor. Se sentía disgustado, herido, por lo que allá abajo pasaba. Hasta había llegado a pensar en quedarse un ratito más a la hora del crepúsculo, para hablar con las nubes más oscuras, incluso pedir audiencia para ver a la luna, que le habían contado era bastante comprensiva (sobre todo cuando tenía la cara llena) y llegar a algún acuerdo que consiguiera resolver el litigio que estaba convirtiendo a los dominios de las hojas y los folios, en un lugar donde el respeto y la cortesía habían emigrado en busca de los batidos de carcajadas, las canciones con sonido a regaliz o las carantoñas azules que siempre vivieron por allí y que ahora como nadie las usaba, se habían marchado por temor a secarse de aburrimiento.
La verdad es que desde las últimas elecciones en que el papel de regalo con figuras de Peter pan había resultado con mayoría de votos, el país se había dado la vuelta del revés. El rey R (de regalo) como se hacía llamar, había resultado un tirano engreído que se pasaba el día acicalándose con lazos y moñas tan brillantes que podían herir los ojos de los obsequios de los que debería haberse ocupado, pero lo peor eran los celos y la envidia que lo traspasaban hasta alcanzar su renegrido corazón de pasta, herencia según él del más hermoso eucalipto de ese mundo y de los que llenaran los alrededores. Una de sus peores costumbres era humillar a los papeles que él consideraba de menos categoría, especialmente al papel higiénico, del que solía contar era el último eslabón de todos los rollos que podían encontrarse en su reino.
Los pequeños rulos de papel higiénico, lloraban lágrimas secas para no deshacerse y que los dibujos con que algunos se adornaban no perdieran el color. Se sentían diferentes, discriminados entre tantos compañeros desleales, porque ninguno se atrevía a alzar la voz en su defensa, ni siquiera el papel couché que luego hablaría por los codos convertido en revista.
El rey R solía rodearse de los que él consideraba mejores partidos, el papel moneda destinado a los billetes de 50 euros, el finísimo papel cebolla o el vegetal transparente y hermoso, sin saber que no era más que temor lo que inspiraba a su corte callada
-¿Cómo nos reiremos hoy, del papel del w.c.?–preguntaba cada mañana a sus súbditos reunidos a los pies de su trono de cartón- Podemos pintarles culitos de color naranja o encerrarlos en la torre con el ruido de la cisterna, para que no olviden su final que no huele precisamente a flores
Y él solo se reía de sus ocurrencias y de cómo los poros del papel higiénico cada vez se hacían más chicos de tanto desprecio como se les amontonaba en su doble capa
Tanta era la injusticia, que su clamor alcanzó las instalaciones de la Planta papelera donde habían nacido la mayoría de los habitantes del reino y un rollo de papel higiénico recién reciclado, alimentado con el coraje de la juventud, se propuso devolver al país su alegría de antaño y a sus hermanos la dignidad que el papel de regalo les había arrebatado.
Y he aquí, que una mañana, recién descargados los distintos tipos de papel en la plaza del reino, acomodados todos ellos entre sus apenas estrenados paisanos (mudos y amedrentados como siempre) se dispusieron a escuchar la cháchara diaria del rey R, muy ufano con la moña dorada con que se había peinado.
-Súbditos todos-gritó R con voz engolada-. Hoy me siento generoso, por tanto admitiré insultos, ironías e injurias para los únicos que no merecen vivir junto a nosotros, los rollos de papel higiénico.
-¿Y tú quién eres para hablar así? –se escuchó entre la multitud que como por resorte se doblaron, haciendo un pasillo ante las palabras de aquel rollo de w.c. que nadie conocía- acaso un pergamino o un papiro, o es que te fabricaron los chinos con seda de emperador-resonaron burlonas sus palabras
-¿Cómo te atreves..? –balbuceó el rey estupefacto.
-Tú sólo eres un papel de regalo, uno más. En cambio mis compañeros a los que discriminas, y yo somos papel higiénico reciclado. Estamos hechos con restos de otras vidas paperiles. Conservamos en nuestras hojas toda su historia. Salvamos bosques enteros y miles de litros de agua. ¿Y tú qué haces? Sólo adornas y dices mentiras…
El papel de regalo se arrugaba por momentos, mientras que sus súbditos aclamaban al héroe que se atrevía a sublevarse. Las razones que gritaba consiguieron que el papel burbuja aplaudiese explotando sus pompas, el de cebolla llorase emocionado y hasta al papel de acetato le relucieran más las transparencias y sobre todo, sobre todo hicieron posible que el rey R, avergonzado se convirtiera en una bola estrujada, con la moña torcida, que huyó rodando del país del papel, donde desde entonces mandan por turno los distintos tipos que allí viven, dejándose aconsejar siempre por la especial sabiduría de los rollos de papel higiénico.

viernes, 29 de mayo de 2009

Soneto cotidiano


Fui chopo junto al río, en la ribera,
con más chopos en fila, bien plantado.
Del tronco harán papel bien blanqueado,
mientras mis ramas arden en la hoguera.

En mi futuro a veces he pensado:
billete ansiado y presto en la cartera,
literatura de alta calavera,
o un acta de corrupto diputado.

Pero un rollo en un tubo es mi destino,
colgado en la pared de un mal retrete,
de una alegre y traviesa casquivana.

Rozaré su rizado vellocino,
después de un magnífico casquete,
y caeré en la fría porcelana.

CAMILO Y LAS FLORES por T. Alicia García Valero



Os voy a contar la historia de Camilo.
Camilo era un gatito joven, guapo y atrevido, de ojos azules y pelo mullido y blanco.
Y sobre todo, juguetón y travieso, muy, muy, travieso. Mordía el sofá, arañaba la alfombra, sacaba las cosas de debajo del fregadero, subía por todos lados, de vez en cuando aparecía por el pasillo con el tapón de la bañera entre sus patas. También jugaba con su pelota. Los papeles y bolígrafos le encantaban.
Muchas veces se subía a la mesa y se apoyaba en el cristal de la ventana. Miraba con gran atención por ella. A su ama le daba pena, pues le parecía que el gatito se sentía prisionero; y muchas veces sintió la tentación de abrirle y que saliera por allí, a los tejados en busca de aventuras. Pero claro, la ciudad es muy peligrosa y podía pasar que a Camilo lo atropellara un coche, o tuviera alguna pelea con otros gatos y él no tenía experiencia en eso, era un gato travieso pero casero.
Un día Camilo, se dio cuenta de que encima de la mesa había un jarrón ancho y dentro de él, una maceta con flores rojas y blancas, desde ese día, empezó a oler y a oler, de vez en cuando daba un mordisco a las hojas o a las flores y saltaba contento.
Con los mordisquitos, las flores empezaban a escasear y su amita, decidió quitarlas de allí. Camilo quedó triste, en verdad las flores le gustaban mucho. Tanto que se las iba comiendo poco a poco…
. Le gustaba su olor, su sabor y eran ¡tan bellas!
Su ama retiro la maceta mordisqueada de Camilo, ya no tenía flores. Pero él, las añoraba y después de correr por la casa haciendo de las suyas, se subía a la mesa y se quedaba fijo mirando tras la ventana, ver el cielo y los tejados, eran su distracción favorita, y su pasión, meterse en el florero, se enroscaba y se quedaba allí, cómo si fuera él la planta, quieto y tranquilo durante mucho rato, cosa rara en Camilo. Y así un día tras otro… Durante muchas, muchas semanas… Y Camilo, se fue convirtiendo poco a poco en flor. Una flor roja y blanca, muy hermosa, pero no era una flor cualquiera, no, si mirabas bien, podías ver que sus hojas tenían uñas y mejor no acercarte mucho. Oler sus flores, podía ser peligroso, entre los pétalos sobresalían unos dientecillos puntiagudos que se agarraban juguetones a cualquier nariz, sobre todo, si era de un adulto, a los niños los acariciaba.. Los niños, le encantaban a Camilo.
La amita miraba la planta con pena _ ¡pobre Camilo, atrapado entre esas hojas! Echaba de menos sus travesuras y sus caricias, pues también era muy cariñoso.
Cierta tarde, llegó una amiga a casa que terminaba de comprar una gatita para su niña. Era una gatita negra de ojos verdes y dulces. Se subió a la mesa y la amita de Camilo, quiso apartarla de la planta, temía que Camilo encerrado en ella, y hoy un tanto rabioso, le mordiera. Pero no, la planta desplegó olores maravillosos y la gatita la olió embelesada. Poco a poco y mientras las amigas estaban en la cocina, merendando, la planta se fue transformando otra vez en el gatito Camilo, que más blanco y guapo si cabe, salía de las flores con aquellos ojos verde azul chispeantes y haciendo sitio entre las hojas, saltó a la mesa. Se miraron con satisfacción gatuna, se frotaron sus bigotitos y bajaron de un salto corriendo juguetones por toda la casa.
Desde entonces no se han separado. Su ama que ahora es una abuelita de cabellos blancos como Camilo, los mira jugar en el rincón de la terraza y cuidar de su familia: Seis gatitos que corren por ella haciendo de las suyas, son hijos de Camilo y de Luna. Ya tienen ocho nietos. Todos son felices.
Por la noche, muy juntitos, Camilo y Luna, miran las estrellas.
En un lado de la terraza, una planta de flores rojas y blancas ríe feliz y tranquila.

FIN.

jueves, 28 de mayo de 2009

Dos rollos de papel higiénico, por Toñi




Hola!!

Siento no haber podido ir a la reunión del club ayer por la tarde. Pero hice los deberes, con un dato añadido: esta mañana he encontrado a uno de los dos "protagonistas" de mi historia y no he podido evitar hacerle una foto.


Mi cuento es como un huevo Kinder: tres en uno. Habla del papel higiénico, es un cuento infantil y además, trata una noticia reciente. Sólo me faltaba haber escrito un haiku al final, pero me parecía excesivo. Lo dejaré así y ya me direis (si alguien dice algo).
Bueno, pues nada. Así es como he resuelto el ejercicio que nos propuso Mercedes.


Un abrazo a todos. Toñi







"DOS ROLLOS DE PAPEL HIGIÉNICO"

En la estantería de un cuarto de baño compartían balda dos rollos de papel higiénico. Uno era pesimista, todo le desagradaba y siempre tenía una queja en la boca (como quiera que sea la de un rollo de papel). El otro era optimista, normalmente estaba callado y sonriente. A veces hablaban entre ellos.

- Qué horrible destino nos espera, - empezaba el pesimista.
- Cumplimos una función, simplemente. Y además, es un servicio que hacemos a las personas. Somos importantes –respondía el optimista
- Tú estás loco. Acabaremos llenos de mierda –replicaba el pesimista
- Pero lo podremos soportar, porque hemos sido creados para eso.

Y así se pasaban horas y horas, quejándose uno y conformándose el otro. Llegó un día en que una mano cogió al rollo optimista y el otro rollo se quedó solo, sin tener a nadie con quien compartir sus temores. Pasado un tiempo otra mano apareció y agarró al otro rollo y la señora de la casa apuntó “papel higiénico” en la lista de la compra que haría el viernes.

El caso es que ambos se encontraron en el lugar donde se reciclan las almas de los rollos de papel, una especie de fábrica-cielo donde todos vivían una nueva vida convertidos en otro tipo de papel. Y los dos amigos volvieron a encontrarse.

- ¿Qué fue de tu vida? –preguntó el pesimista
- Pues nada. Me pusieron en el baño y cada vez que alguien se sentaba en la taza, se limpiaba el culo conmigo. Claro, yo ya lo sabía y lo aguanté como un valiente. Poco a poco empecé a adelgazar, a adelgazar, hasta que me quedé en el puro cartón. Que tiraron a un contenedor de papel y … aquí estoy. ¿Y tú?
- Un asco, un asco de verdad. No sé cómo pude aguantarlo.
- Pues, ¿qué te pasó?
- Pues eso fue en el día que se jugó la final de la Champion. El hijo pequeño, que sabes que es del Barça, me cogió para celebrar que había ganado su equipo contra el Manchester y habían conseguido “el triplete”. En un arranque de alegría futbolera me tiró desde el balcón y me quedé colgando sobre las hojas de un plátano, en el barrio. La gente me admiró durante un tiempo, considerando que parecía una guirnalda. Hasta hubo una loca que me hizo fotos, ya me dirás tú para qué.
- Entonces, ¿de qué te quejas, pedazo de alcornoque, si estuviste colgando de un árbol, admirado y fotografiado, y te libraste de la porquería?
- ¡¡Es que yo soy del Madrid y me jode que me usen para celebrar la victoria de Barça!!

Y colorín, colorado, esta historia de los dos rollos de papel higiénico se ha acabado.

CARTA AL PAPEL HIGIÉNICO (Diana)



Valiente y sufrido amigo mío. ¡Qué injustamente tratado tantas veces! Nadie repara en tu presencia pero, ¡ay!, cuando faltas, blasfemias, improperios, cataclismos verbales inundan el recinto, como si tuya fuese la culpa de no estar en el lugar que se precisa.
En la soledad del baño te sientes ignorado, negado por las buenas costumbres y el pudor. Estiran de ti hasta que ya no puedes más, mi abnegado servidor de pobres y ricos, a merced de incontinencias gástricas, emporcado, estrujado, arrojado al hades de las cloacas, hasta que al final, tu triste esqueleto de cartón se verá reducido a desperdicio en un vertedero.
En tu pequeña mente de celulosa el mundo te es hostil. No entiendes esta implacable servidumbre, este destino fallido y cruel.
Mi querido amigo, yo sé que sueñas sueños de papel, suaves y acolchados, espumosos. Querrías ser un improvisado disfraz de momia, pañuelo de nariz rinítica, relleno clandestino de sujetador enflaquecido, pasta de papel maché, hilo de Ariadna para el gato juguetón, pero estos destinos pocas veces ocurren.
En tu genealogía eres el último renegado, primo lejano de decoradas servilletas, pariente pobre de los aristocráticos tisús, descastado de los rollos de cocina, en el estatus de la civilidad no hay loas para ti.
No padezcas triste mío, yo cantaré tus alabanzas. Seré tu voz y tu leyenda, escribiré tu historia silenciada, amigo, actos menos heroicos fueron recogidos por las crónicas humanas.
En el cielo de los olvidados habrá un sitio para ti donde peregrinarán las almas penitentes a rogar tu perdón y tú nos envolverás con tus mullidos brazos de papel superabsorvente y quizás aún tengas la ocasión de enjugarnos una lagrimita arrepentida.

miércoles, 27 de mayo de 2009

EJERCICIO ÚLTIMA REUNIÓN 10/06

El ejercicio para la última reunión consistirá en reconstruir los cuentos infantiles de siempre. Para ello, os asignaré a cada uno un cuento clásico y tendréis que cambiarle el final o reescribir entera la historia (no más de un folio y siempre respetando los personajes del cuento).
Cada uno tiene su cuento y no se admiten cambios ni trueques.
Antes de leerlo, el autor deberá hacer un resumen breve del cuento original para refrescarnos al resto la memoria.


El reparto es el siguiente:

Paula - El flautista de Hamelin
Pepi - La Cenicienta
Toñi - Los 3 cerditos
José Arístides - Caperucita roja
Mercedes - Blancanieves y los 7 enanitos
Diana - El patito feo
Miguel Angel - Hansel y Gretel
Julio - La Cerillera
Cristina - El soldadito de plomo
Alicia - El traje nuevo del emperador
Nieves - Pulgarcito
Gracia - Garbancito
Teresa - La bella durmiente
José María - El gato con botas
Ana - Bambi

Creo que no me dejo a nadie.
P.D. Si nos sobra tiempo os propondré una pequeña tertulia y algún otro ejercicio

martes, 26 de mayo de 2009

12 Miradas, esta tarde en la B.P. de Albacete


Esta tarde a las 7 y media el Club de Lectura La Tertulia, de la B.P. de Albacete, comentará nuestro libro "12 miradas".

Allí estaremos los que podamos asistir, para hablar de nuestro trabajo y responder a las preguntas que nos quieran hacer los lectores.

viernes, 22 de mayo de 2009

El Isur fantástico de Gracia

Si algo hace a Isur diferente de otras ciudades es que en lugar de aire tiene un sin fin de aromas variados y fascinantes que hacen las delicias de todo aquel que la visita, ya que este asombroso repertorio de olores cubre plenamente las calles. Las habitaciones están llenas de flores y simpáticos animalillos que al menor descuido se introducen por tus ropas provocando las cosquillas incluso del más taciturno, sobre los peldaños se posan mariposas de todos los colores que observan, serenas y completamente confiadas, a quien pase por su lado; encima de los tejados los perros corretean juguetones, saludando a los gatos, que a su vez se relacionan amistosamente con los ratones. Si los ciudadanos pueden andar por la ciudad sin verse arrebatados por repentinos y encantadores recuerdos o nostálgicos perfumes de repente recuperados, o seducidos por la vistosidad de la naturaleza y las aves, o cautivados por ese invisible pero cierto bienestar que impregna el lugar, no lo sabemos. Pero estamos seguros de que disfrutarán de momentos inolvidables, para lo que les conviene permanecer quietos y tendidos sobre el asfalto y esperar en silencio a que la felicidad se asiente sobre ellos. Hay quien dice que algunos, presos de un repentino ímpetu han desaparecido para siempre en las calles de Isur, y no queda sino creerlo. Los lugares están embrujados, todos los que la han visitado han regresado con una contagiosa sonrisa y de noche, fijando el oído al suelo, escuchando muy, muy atentamente, podrás oír una voz suave y cautivadora que te llamará por tu nombre, invitándote a no marcharte de allí jamás.


jueves, 21 de mayo de 2009

ISUR (José María)


Si algo hace a Isur diferente de otras ciudades es que en lugar de aire tiene sexo. No un sexo parcial, determinado, sino una especie de aliento cálido, de sombra protectora o de lluvia de verano, que moja la tierra para que ascienda un fuego que cubre plenamente las calles, las habitaciones están llenas de deseos satisfechos que dejan las paredes manchadas por una pátina antigua, como una humedad eterna que trepa con apetito voraz, con la avidez instintiva de la codicia más piadosa, sobre los peldaños se posan manos y pies sobrecogidos por la urgencia, por la exigente premura genital de los sujetos, acaso ya laxos de disipación y abandonados, o comprometidos y erectos como estrategas de la pasión más inflamada; encima de los tejados el sol pierde el sentido y da paso a una luna carnosa y satisfecha.
Si los ciudadanos pueden andar por la ciudad sin contratiempos, cavilando deberes y contratos, ajenos a los humores ciegos que agitan el cuerpo con espasmos, no lo sabemos. Pero estamos seguros que todos sucumben al intento inútil de olvidarlos, de no saberse bestias tiernas o animales rudos e insaciables, y adoptarán posturas similares, apolíneas, imposibles, grotescas o espectaculares; les conviene permanecer quietos y tendidos a la espera, atentos a un rumor que les sorprenda y les demande sus favores, porque torcer la voluntad del sexo les atrapa, les roba el alma y les borra el cuerpo para siempre y los reduce a recuerdos sin rostro, a nombres sin cara.
Hay quien dice que al faltar el aire los sonidos permanecen congelados, que las palabras se encuentran escondidas, porque ya se saben inútiles, gastadas, y no queda sino creerlo. Los lugares están en calma, testigos mudos de roces aleatorios repetidos, y atesoran los últimos sabores salados de la vida.
De noche, fijando el oído al suelo, se pueden escuchar palabras sueltas, gemidos o quejas de aquellos que, ignorantes, faltaron a su cita, perdieron besos furtivos y quemaron sus últimos sueños.

miércoles, 20 de mayo de 2009

ALGO MÁS DE ISUR.


Si algo hace a Isur diferente de otras ciudades es que en lugar de aire tiene ventiladores, enormes, para paliar el sofocante calor que despide la tierra roja que cubre plenamente las calles. Las habitaciones están llenas de flores maravillosas, pero ¡cuidado! Entre ellas, arañas negras y peludas pelean por ellas. Ellas si, ellas, son, realmente sus habitantes. La reina destaca por un lunar rojo en una de sus ocho patas.
Sobre los peldaños se posan mariposas de colores, aleteando sin cesar al sol mañanero; encima de los tejados las palomas planean como deshacerse de las temidas arañas.
Si los ciudadanos pueden andar bien por la ciudad, con sus negras telas vizcosas arrastrando, no lo sabemos, pero el rumor siseante y sibilino deshace los nervios. Aún así, estamos seguros de que los ejércitos de palomas, seguidas por las aleteantes mariposas, están en marcha. A todos los demás seres de Isur; les conviene permanecer quietos y tendidos. Se avecinan días terribles.Hay quien dice que llegarán avalanchas de humanos en grandes y extraños aparatos, y no queda sino creerlo. Lo lugares de reunión están bien escondidos, nadie debe saberlo. Sólo las palomas y las mariposas en sus reconocimientos del terreno por los secos y desiertos alrededores.
¡Debo de tener cuidado! Un grupo se acerca… Pueden hacerme prisionera y descubrir el mensaje. Mis hermanas, las palomas, me esperan.
La lucha está a punto de comenzar. Sólo de noche fijando el oído al suelo
podemos descubrir donde se esconden y así, vencer a las temidas y odiosas arañas negras. ¡Atención ruidos sospechosos! ¡Miles de arañas avanzan en posición de combate. ¡Vuelo veloz hacía Isur, mis compañeras esperan la señal!

martes, 19 de mayo de 2009

"Isur" versión Teresa

Si algo hace a Isur diferente de otras ciudades es que en lugar de aire tiene suspiros. A simple vista desde lejos, puede parecer que el aire de esta ciudad no tiene ninguna peculiaridad, pero si te acercas lo suficiente, si caminas por sus calles, te darás cuenta de que son suspiros lo que cubren plenamente las calles, las habitaciones están llenas de burbujas transparentes de todos los tamaños, como si se tratase de delicadas pompas de jabón ; sobre los peldaños se posan las más pesadas, aquellos suspiros tan hondos tan hondos que son incapaces de controlar su gravedad; encima de los tejados se acumulan los más viejos, los suspiros cansados ya de vagar . Si los ciudadanos pueden andar por la ciudad indemnes a los efectos nostálgicos de tan curiosa atmósfera no lo sabemos. Pero estamos seguros de que cuando alguna de estas burbujas explota cerca de ellos deben tomar precauciones ; les conviene permanecer quietos y tendidos hasta que la pena se consuma o se asiente sobre la tierra como polvo de estrellas.

Hay quien dice que es una ciudad triste, y no queda sino creerlo.

Los forasteros que llegan desde otros lugares, acostumbran a llevarse como recuerdo alguna burbuja brillante, sin saber que no están robando otra cosa que una pena de amor, un mal recuerdo o la melodía de una soledad anónima.

De noche, fijando el oído al suelo, se puede escuchar el “¡Ay!” lleno de sentimiento que escapa de boca de un melancólico en algún lugar lejano. Entonces, los habitantes de Isur, saben que como por arte de magia, en uno de los árboles de la ciudad, surgirá un curioso brote del que nacerá un nuevo y brillante suspiro.

lunes, 18 de mayo de 2009

HOMENAJE A MARIO BENEDETTI (Paso de los Toros, Uruguay, 14 de septiembre de 1920- Montevideo, Uruguay, 17 de mayo de 2009) Por Nieves Jurado


De Mario Benedetti se pueden decir, y se dirán, muchas cosas, y de su enorme talento muchas más, pero yo sólo diré que lo mejor es leer su obra, en silencio, porque ahí está su alma.

Os dejo el enlace de su página y un par de poemas.



LOVERS GO HOME!

Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.

Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.

Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.


TÁCTICA Y ESTRATEGIA

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos.

Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.

Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

ISUR por Pepi

Si algo hace Isur diferente de otras ciudades es que en lugar de aire tiene una espesa calina que se alimenta de la voz y las ideas del que la inhala y que cubre plenamente las calles. Las habitaciones están llenas de folios en blanco, partituras sin usar o pinceles resecos. Sobre los peldaños se posan restos de historias carcomidas que las personas olvidan sin percatarse. Encima de los tejados se suelen refugiar políticos e intelectuales en un intento vano de proteger sus pensamientos. Si los ciudadanos pueden andar por la ciudad preñados de mentes huecas y palabras vacías, no lo sabemos. Pero estamos seguros de que algún ente superior engorda su ego con lo robado. Les conviene permanecer quietos y tendidos ya que el ardor aumenta a una altura media y sobre todo con el movimiento. Hay quien dice que en otra era se forjó allí una raza con un pensamiento privilegiado que fue reprimida por el engreimiento de los poderosos, hasta que el recalentamiento de mentes y corazones chorreó la calma ladrona de ahora y no queda sino creerlo. Los lugares están plagados de vacio, rezumando una humedad grisácea que a nadie parece importarle. De noche, fijando el oído al suelo, se puede escuchar el eco de las voces perdidas que andan organizándose, aguardando el mejor instante para su insurrección.

"ISUR" Nieves Jurado

Si algo hace a Isur diferente de otras ciudades es que en lugar de aire tiene una niebla viscosa y extraña, de color azulado, que cubre plenamente las calles. Además, está poblada por toda clase de seres, incluso cualquier objeto puede llegar a tener vida propia. En los edificios de la zona norte, por ejemplo, las habitaciones están llenas de estrellas que pugnan, a veces incluso de manera violenta, por ser las primeras en salir, sobre los peldaños se posan las hadas que trabajan de prostitutas de noche, ya que de día son capturadas para servir de esclavas; encima de los tejados hay cientos de libros en blanco mostrando sus hojas afiladas, que aguardan intranquilos, como lobos hambrientos, la llegada entre la niebla de alguna historia perdida con que llenar sus páginas. Si los ciudadanos pueden andar por la ciudad sin sufrir las alteraciones propias de esta dimensión, no lo sabemos. Pero estamos seguros que antes de la puesta del sol, es cuando las calles cambian de sentido y se mezclan entre ellas, girando unas con otras como un enorme cubo de Rubik, por lo que a los habitantes les conviene permanecer quietos y tendidos para no alterar lo más mínimo la física propia de Isur.
Hay quien dice que la realidad de los que viven en esta ciudad es inexistente, pura fantasía, y no queda sino creerlo. Los lugares están separados por muros muy estrechos, apenas del grosor de un dedo, formados por una materia similar al mercurio y que a su vez sirven de nexo de unión o desunión, según se mire, entre las distintas zonas de la ciudad. Estas zonas son muy extensas, incluso ellas mismas forman pueblos independientes de varios kilómetros de longitud. Si alguien traspasa alguno de estos muros, su esencia cambiará para siempre apareciendo en la otra parte como un ser distinto al que era. Por ello, es muy raro que un ciudadano perteneciente a la especie humana, considerada por ellos mismos como la más respetable y noble, se atreva a cambiar de residencia, el miedo a lo desconocido y a la posibilidad de transformarse, según sus palabras, en un ser inferior puede más que la curiosidad.
De noche, fijando el oído al suelo, se puede oír cómo Isur se desliza incansable por el espacio emitiendo un suave ronroneo que relaja a quien lo escucha; y es precisamente así, con el oído de nuestro protagonista pegado al suelo, cómo comienza esta historia…

EL AIRE DE ISUR (Diana)

Si algo hace a Isur diferente de otras ciudades es que en lugar de aire tiene un espeso y hediondo olor a tragedia. Se respira un malsano fluido de odio y violencia. Sus vecinos, aletargados por tantos años de guerras, se deslizan mustios, los ojos vacíos, las bocas contraídas. El olor a sangre cubre plenamente las calles, las habitaciones están llenas de cenizas que, en una fatal resignación, sus gentes han dejado de limpiar. Lo único que aún se mantiene en pie es el palacio del emperador, custodiado permanentemente por una fiera guardia de mercenarios. Permanentemente ebrios de alcohol y violencia, sobre los peldaños se posan las armas bien alineadas; encima de los tejados, certeros francotiradores vigilan las calles. Si los ciudadanos pueden andar por la ciudad es gracias a los salvoconductos otorgados a discreción a unos pocos leales, cómo sobrevive el resto, no lo sabemos. Pero estamos seguros que, de una manera u otra, llegan a los hogares disidentes algunos alimentos, posiblemente también armas; a éstos les conviene permanecer quietos y tendidos para no delatar su presencia.
Hay quien dice que la guerra no terminará nunca, y no queda sino creerlo. Los lugares están bien definidos, al igual que las fuerzas, nadie cederá en sus posturas.
De noche, fijando el oído al suelo, se oye llorar a los muertos.

Definiciones, por Toñi


2ª parte del ejercicio propuesto por Jose Arístides. Definiciones.

AMOR

Los árboles para existir necesitan TIERRA
Las estrellas para brillar necesitan FUEGO
Los peces para respirar necesitan AGUA

Y todo lo que los humanos necesitamos es AMOR…

(¿o era AIRE?)


ORGASMO

Los fuegos artificiales del cuerpo
ESCRITOR

Individuo loco, exhibicionista y falto de pudor que se desnuda y abre la gabardina de sus pensamientos al menor descuido de esa especie en peligro de extinción denominada “lector”. Y no contento con ello, se jacta de tenerla muy grande, incluso cuando es más que evidente que el lector necesita unas gruesas gafas para verla.

LIBERTAD

Una hermosa utopía de la que, como el agua, nos tenemos que conformar con beber un trago porque no podemos abarcar todo el océano de lo que ésta significa.

"Isur, ciudad de pájaros", por Toñi


¡¡Hola!!
Este es mi ejercicio sobre la propuesta que hizo Jose Arístides acerca de la misteriosa ciudad de Isur.
Un abrazo. Toñi
*** *** ***
Si algo hace a Isur diferente de otras ciudades es que en lugar de aire tiene pájaros, bellas aves de llamativos colores que hace mucho tiempo llegaron a la ciudad y se instalaron en ella. Dicen que vienen del sur, de las tierras cálidas, donde el calentamiento global ha hecho imposible su estancia. Pero Isur es una ciudad de clima templado y agradables noches. Por eso los pájaros la han hecho su hogar.

Las plumas que se desprenden de sus alas cubren plenamente las calles, las habitaciones están llenas de pájaros pues entran en las casas con total libertad, sabedores de que los habitantes de Isur no pueden tener el propósito de atraparlos en jaulas ¿para qué intentarlo? Toda la ciudad es una enorme pajarera.

El único inconveniente son sus excrementos, que cubren prácticamente el suelo y las escaleras de algunas viviendas, sobre cuyos peldaños se posan favoreciendo que algún despistado resbale en ellos. Pero si hay alguien decididamente encantado con los pájaros es la comunidad gatuna de Isur. Desde la mañana los gatos los persiguen, dando grandes saltos y estirando las patas cuando éstos emprenden un atrevido vuelo rasante; encima de los tejados se agazapan los felinos, siempre atentos a un descuido de los más jóvenes o al aleteo de algún pájaro debilitado por la edad.

Si los ciudadanos pueden andar por la ciudad sin observar sus bellos colores, no lo sabemos. Pero estamos seguros de que están encantados de que los pájaros hayan eligido a Isur como su patria; para escuchar su canto, les conviene permanecer quietos y tendidos en algún rincón fresco, cerca de una fuente o de un árbol muy frondoso y contener la respiración, pues los pájaros de Isur cantan sólo cuando el silencio es absoluto.


Hay quien dice que los pájaros se marcharán de Isur cuando los hombres se vuelvan malvados e intenten capturarlos, y no queda sino creerlo. Los lugares están siempre animados bajo los cambiantes colores de sus plumas y el constante sonido del batir de sus alas .


De noche, fijando el oído al suelo, se oye su suave gorgeo como si fuera el tímido latido de la tierra.

sábado, 16 de mayo de 2009

Dos + dos son 5 . Mercedes Zayas

Dos más dos son cinco (Del latín duo et duo sunt quinque ) Conjunción, preposición, adverbio, sustantivo, adjetivo, pronombre, verbo, determinante...
Ni masculino /a ni femenina /o y también masculino / a o femenina /o ...

Acepción 1. Dícese del escritor /a que con total libertad y amor tiene un orgasmo con o sin compañía cuando suma dos más dos.

Acepción 2. Dícese de la libertad muy precisa y acertada del individuo para provocar con amor al escritor /a un orgasmo sin que necesariamente haya que sumar dos más dos.

Acepción 3. Dícese del amor con que el escritor /a y su libertad sueña cada día para tener un orgasmo, ya sea sumando, restando, multiplicando o dividiendo. Se recomienda siempre pasión para en suma aprender en el arte del placer.

Acepción 4. Dícese del orgasmo literario y no tan literario en algunas ocasiones (preguntar siempre) que tiene el escritor / a que suma dos más dos cinco con todo su amor y con el de todos los que desean y luchan por la libertad.

Acepción 5. Dícese de lo que cada uno quiera que sea siempre y cuando la suma de dos y dos sea cinco o siete o un instrumento de cuerda para los artistas más avanzados.

Acepción 6. Para más definiciones consultar, únicamente personas creativas, románticas y locas que quieran saber esta y otras definiciones de palabras tales como amor, libertad, orgasmo y escritor /a ( palabras difíciles y complejas ...,una mala tarde la tiene cualquiera, en distintos idiomas, preferentemente castellano y portugués) , consultar digo el primer diccionario griego ya descatalogado que yo, señorita libre, multiorgásmica, escritora, con mucho amor que ofrecer al mundo, perteneciente a la Real Academia Española ... , guardo celosamente en mi casa ( Avenida de la música cubana, 14, Brasil
)

viernes, 8 de mayo de 2009

RELATO DEL MES DE MAYO DE "LA VOZ"


EL SUEÑO DEL CAMINANTE



Andaba por las calles; los pies descalzos pegados al pavimento, el abrigo pardo y viejo, y la mochila a la espalda llena de recuerdos. Amenazaba tormenta y buscaba un lugar para guarecerme; era muy tarde, vi un portal abierto y entré, me senté en un rincón y allí, arrebujado, me quedé adormecido. De alguna casa llegaba una bella melodía; no hacía mucho que en mis incursiones al Corte Inglés, buscando cobijo, entretenimiento y sobre todo música (porque he de decir que yo soy, fui y tal vez siga siendo un buen músico), la había oído: “Oh Paraíso” se llamaba, y a mí me transportaba al misterioso y espléndido país de la música, mi país.


Me sumerjo ahora en ella. Siento como acaricia la brisa mi frente entre sus notas. Me adentro por el murmullo suave de las frondas, y entre ellas aparece un bello animal, mitad ave mitad équido, lanzando al aíre sus alas e invitándome a subir en ellas. Me acomodo, feliz, y empieza a elevarse… Abajo los tejados, las luces prepotentes, las miserias… Entreveo los sueños montados en nubes vaporosas; alcanzo a las gaviotas; el mar encrespado alza sus olas al cielo, quiere cogerme pero yo sé muy bien que nunca podrá. Aunque confundidos en la raya del horizonte, ¡están tan lejanos como yo del mundo en éste momento! Un día, tal vez, caminaron por sendas paralelas, puede que en algún cruce del sendero cambiaran un tímido “hasta luego “y, cada cual su camino…


Mi lugar está allá, ¿sabes? en aquella estrella. Y subo y subo buscándola; me saludan luceros locos y aves transparentes; mi alma es ahora la cumbre, mi cuerpo es ligero; alzo las manos al cielo, danzan mis pies, que quieren ser majestuosos y se abre la música al viento… Soy una hoja ambulante, una pluma desprendida, soy un soplo de brisa, un sueño… soy una melodía.


El paisaje se torna inquieto y cambiante, se agita; el firmamento es púrpura y a lo lejos vislumbro oscuridad. Suena estridente y sin compás ahora la música. Se descompone en estrofas quebradas; tiemblan los astros y las olas se acercan… Las nubes se confunden y los pájaros huyen.… Todo se tambalea. Una lluvia espesa, un fuerte vendaval, un charco gris en el suelo. Pero yo, asido a sus plumas, asciendo veloz mientras ángeles blancos me rodean entre cantos celestiales. Brilla la estrella, mi destino, y vuelve suave la brisa, besan mis labios la punta de las alas de cristal, ya está más cerca el paraíso…


Tambaleante, me incorporo y salgo del portal. Sucio y mojado mí abrigo pardusco, miro al cielo mientras escupo y maldigo mi suerte; y entre el desespero y la ironía rompo a reír. Empiezo a caminar o, mejor dicho, sigo el camino pisando los charcos recientes. Por alguna ventana entreabierta, llega otra vez a mis oídos la dulce melodía.

jueves, 7 de mayo de 2009

PEPE EL CHARLATÁN por Trinidad Alicia García Valero

PEPE EL CHARLATÁN.

¡Señoras, señoritas, caballeros, vengan todos aquí! Soy Pepe, el charlatán más famoso de Castilla la Mancha, ¿y porqué no de España? Vendedor psicológico, donde los haya. le puedo vender una manta, una pluma, un juego de sábanas o de cacerolas; y hasta un peine, o un buen crecepelo para usted señor, que no tiene ni uno de tonto.
Les sugiero el ayer envasado al vacío o el hoy, si, el “ahora mismo” en pastillas; del color que usted quiera. Vendo bollos de mosto y torta de sardinas, todo regado con buen vino de la tierra, amén de unas hojuelas con miel que...

Hay gente futurista que prefiere una buena lápida y por supuesto, un mejor epitafio. Llevo de todo…
Pero, oigan, observen, el material que les traigo hoy, es prodigioso. Miren éste frasquito, está lleno de sorpresas increíbles y maravillosas. Lo abro y ¿que sale de él…? Señoras, señores, es la vida misma. Les traigo los suspiros del mundo condensados, apretados, unos junto a otros, pugnando por salir.
Los hay de penas, de odio, de rabia y tristeza ¡ay! De esperanzas y amor, de ilusión. Suspiros de hambre…
De placer infinito, de esos sueños que se nos escaparon. Deseo en suspiros… Pasión arrolladora, ¡Ayyyy,hummm…! Suspiros de libertad, suspiros de paz. ¡Ayyyyyyyyyyyyyyyyy…!

¡Compren señores compren! Tome amiga mía, abra un frasquito y pruebe, pero tenga mucho cuidado, ¡son tan delicados y efímeros! Tan misteriosos y bellos, son los suspiros del mundo…
¡ Prueben, prueben, comparen y compren, no se venden en tiendas!

¡Vale, vale, sin amontonarse pero sin miedo; de uno en uno, hay para todos! ¡Material único!
¡Los vende Pepe, el mejor charlatán de España, que digo, el mejor charlatán del mundo! ¡Ay… se me escapó un suspiro…!

miércoles, 6 de mayo de 2009

Entrega de premios AEFLA 2008

El pasado 21 de abril se celebró en la Real Academia de Farmacia, en Madrid, la entrega de premios AEFLA 2008 (Asociación Española de Farmaceuticos de Letras y Artes) en un solemne acto.

Jose Arístides López de Rodas Campos recibió el 1er. premio de Prosa por su relato: "El anónimo".
Los premios AEFLA se conceden a trabajos de fotografía, pintura, patrimonio, poesía y prosa.
En esta foto aparecen algunos de los premiados, entre ellos Jose Arístides (1º a la izquierda)


Un abrazo para todos y reitero mi enhorabuena a Jose Arístides por su premio. Toñi

"Alfa y Omega", por Toñi

Hola!!

Este es el texto que he escrito para mi propuesta sobre la publicidad. Vendo algo muy especial: la primera (ALFA) y la última (OMEGA) mujer.

Un abrazo. Toñi


ALFA

Para ti, Hombre, que estás solo en el Paraíso.
Para aliviar la soledad de tu eternas noches
Y el aburrimiento de tus tristes días

Hemos creado: LA MUJER

Dotada con un corazón generoso y amable.
Con un cuerpo hermoso que te encantará abrazar en las noches de invierno.
Con una sonrisa cálida que te enamorará al primer instante.
Y unas manos suaves . Hummmm, nunca has imaginado una sensación similar a sus caricias.

La mujer será tu compañera.
La madre de tus hijos.
Tu complemento ideal.
Tu único amor.

Y el precio que tendrás que pagar por tenerla a tu lado será: tan sólo una costilla.

Atrévete, Hombre, a ponerte en manos de nosotros, Dios, y conoce nuestro diseño más innovador (mejorado después de tu creación)

Ah!! Muy importante. Debes recordar que en ningún caso la MUJER puede acercarse a ese animal llamado serpiente, que también está a tu disposición en el Paraíso.




OMEGA

Para ti, Hombre, que estás solo en medio de la prisa, el ruido, la civilización.
Si estás harto de aguantar a la Mujer.
Si estás cansado de soportar los inconvenientes de una pareja humana.

Para ti …, que eres el Hombre del siglo XXI, hemos creado: LA GINOIDE GALATEA-XXI

GALATEA-XXI ha sido desarrollada por científicos de la Universidad de Tokio con las más avanzadas tecnologías en inteligencia artificial.

Disponemos de un amplio catálogo con más de 300 modelos.

GALATEA-XXI es silenciosa y está programada para complacerte.
Dotada de un cuerpo totalmente neumático gracias a su piel de silicona.
Detrás de sus pupilas hemos implantado cámaras de última generación que logran una mirada totalmente humana.

Atrévete, Hombre, a probar nuestro más perfecto diseño.
Cuando conozcas a GALATEA-XXI ya no desearás estar con nadie nunca más.

A la venta también la versión masculina: nuestro androide ADÁN-XXL.

Los seres perfectos para la sociedad perfecta.