viernes, 29 de mayo de 2009

Soneto cotidiano


Fui chopo junto al río, en la ribera,
con más chopos en fila, bien plantado.
Del tronco harán papel bien blanqueado,
mientras mis ramas arden en la hoguera.

En mi futuro a veces he pensado:
billete ansiado y presto en la cartera,
literatura de alta calavera,
o un acta de corrupto diputado.

Pero un rollo en un tubo es mi destino,
colgado en la pared de un mal retrete,
de una alegre y traviesa casquivana.

Rozaré su rizado vellocino,
después de un magnífico casquete,
y caeré en la fría porcelana.

6 comentarios :

Edurne dijo...

Todos tenemos "un papel" que cumplir en la vida. Y este papel de tu soneto cumple un misión muy importante: limpiar vellocinos tras un polvo, jejeje, quien más quien menos lo usa ¿eh?
Besos.
Nieves.

Anónimo dijo...

No es mala limpieza; y dicho así, suena muy bien. Un beso.Alicia.

Pepi dijo...

El soneto me ha encantado.Afortunado papel con tus palabras. Besos. Pepi.

Anónimo dijo...

Me gusta mucho tu soneto, José María, ya te lo dije en la reunión, gracias por compartirlo. Personalmente, por razones que podré decirte si quieres en otro momento cuando volvamos a encontrarnos, eliminaría las primeras comas del primer y segundo versos y la palabra bien del tercer verso.
Lo dicho, gracias.

Un beso

Mercedes

Anónimo dijo...

Desde luego la imaginación da para todo, ¡un soneto al papel higiénico! Muy original.
Diana

Toñi dijo...

Me he reido con tu soneto, Jose María. Muy chulo.

Un beso.