jueves, 28 de mayo de 2009

CARTA AL PAPEL HIGIÉNICO (Diana)



Valiente y sufrido amigo mío. ¡Qué injustamente tratado tantas veces! Nadie repara en tu presencia pero, ¡ay!, cuando faltas, blasfemias, improperios, cataclismos verbales inundan el recinto, como si tuya fuese la culpa de no estar en el lugar que se precisa.
En la soledad del baño te sientes ignorado, negado por las buenas costumbres y el pudor. Estiran de ti hasta que ya no puedes más, mi abnegado servidor de pobres y ricos, a merced de incontinencias gástricas, emporcado, estrujado, arrojado al hades de las cloacas, hasta que al final, tu triste esqueleto de cartón se verá reducido a desperdicio en un vertedero.
En tu pequeña mente de celulosa el mundo te es hostil. No entiendes esta implacable servidumbre, este destino fallido y cruel.
Mi querido amigo, yo sé que sueñas sueños de papel, suaves y acolchados, espumosos. Querrías ser un improvisado disfraz de momia, pañuelo de nariz rinítica, relleno clandestino de sujetador enflaquecido, pasta de papel maché, hilo de Ariadna para el gato juguetón, pero estos destinos pocas veces ocurren.
En tu genealogía eres el último renegado, primo lejano de decoradas servilletas, pariente pobre de los aristocráticos tisús, descastado de los rollos de cocina, en el estatus de la civilidad no hay loas para ti.
No padezcas triste mío, yo cantaré tus alabanzas. Seré tu voz y tu leyenda, escribiré tu historia silenciada, amigo, actos menos heroicos fueron recogidos por las crónicas humanas.
En el cielo de los olvidados habrá un sitio para ti donde peregrinarán las almas penitentes a rogar tu perdón y tú nos envolverás con tus mullidos brazos de papel superabsorvente y quizás aún tengas la ocasión de enjugarnos una lagrimita arrepentida.

5 comentarios :

Club de Escritura "La Biblioteca" dijo...

Ya era hora de que alguien reivindicara al sufrido papel higiénico.

Un beso. Toñi

Anónimo dijo...

¡Que bonito Diana! Ya me gustó ayer cuando lo leíste. Un papel higienico, con mucha poesía. Un beso, Alicia.

Edurne dijo...

Nunca se valora lo que se tiene, pero cuando falta, nos sentimos perdidos, sin saber qué hacer y, lo peor, cómo hacerlo (o con qué)Un escalofrío recorre mi cuerpo sólo de pensarlo, ¡diossssssssssss!, una piedra es demasiado dura y ha quedado anticuada. ¡Viva el papel higiénico!
Besos.
Nieves.

Pepi dijo...

Haces lo increíble,elegancia y reinvindicación en torno al papel higiénico. Sorprendente. Un beso. Pepi.

Ana Sofía dijo...

Me ha encantado, ya era hora de que alguien le pusiese voz a ese sufrido compañero

un abrazo