viernes, 27 de marzo de 2009

ENCUENTRO EN LA OSCURIDAD (Mi ejercicio de fanfiction sobre Batman. Ana)


La oscuridad fue testigo mudo de nuestro primer encuentro, tan breve como inesperado, sólo un instante de breve roce y vuelo de capa que me sirvió para tomar conciencia de la existencia de otros seres que como yo utilizan la noche: No es que no supiera que no existen, a menudo los encuentro deambulando como espectros, ocultos en las sombras de las sombras para no ser vistos, dedicados a las profesiones más extrañas, pero a alguien así, enfundado en traje oscuro, con una capa negra como la noche y con una máscara ocultándole el rostro como un personaje de carnaval que se ha perdido en el tiempo, a alguien así jamás lo había visto. Y he de decir que a pesar de su aspecto un tanto extraño, algo en su caminar atrajo mi atención, no parecía un loco disfrazado.
No me costó mucho trabajo averiguar que ese ser con el que había tenido un breve roce era el mismo del que hablaban la prensa, un tal “Batman” denominado así por la similitud de su apariencia con la de un murciélago. En todas las portadas de los periódicos de cuya seriedad se podría realmente dudar, aparecían fotos suyas enfrentándose a enemigos malvados, parecía ser una adalid de la justicia y el bien, lo cual, he de decir fue lo que acabó atrayendo finalmente mi atención.
Si mi profesión podía calificarse en ciertos círculos como morbosa, la suya no lo era menos a mi parecer.
Durante un tiempo me limité a observar y admirar sus gráciles movimientos, esa manera de actuar nocturna, me admiraba esa profunda seguridad en si mismo que incluso le impedía sentirse ridículo bajo aquel traje de superhéroe que por lo demás le sentaba francamente bien.
Durante esas noches en las que me convertí en su sombra fueron varias ocasiones en las que reparó en mí, fue así como descubrí debajo de esa máscara una mirada profunda e intensamente marrón. Sin darme cuenta fui cayendo en las redes de algo similar al amor, yo que siempre me había considerado más afín a pasiones más bajas y mundanas, me encontré rememorando a escondidas su silueta.


Lo más inteligente en mi caso hubiera sido dejar pasar el tiempo, olvidar esa semilla que se había instalado en mi corazón y que crecía hundiendo sus raíces en mi vida, impidiéndome ver más allá de unos músculos bien formados y el color avellana de su mirada, pero no lo hice. Comencé a pensar que realmente éramos dos personas solitarias, que amaban la noche y que quizá tendríamos más cosas en común que valía la pena averiguar.
Una noche le pedí que me acompañara, “sólo como amigos”, le dije, ya me siento parte de tu vida, sólo sería un trámite. Él me miró confundido, pero creo que lo deseaba tanto como yo, la soledad compartida nos unió bajo el cielo nocturno de la ciudad.
Los encuentros se fueron sucediendo, llegando a ser diarios. Una invisible red nos fue envolviendo en una relación pasional que creció hasta límites insospechados, y así fuimos olvidando las reglas para abandonarnos a nuestros cuerpos de una manera cada vez más salvaje…Pero todo toda pasión tiene un final.
Aquella última noche me dejé llevar por mis instintos de tal manera que olvidé incluso mi naturaleza, precisamente aquello que le atrajo de mí, mi lado nocturno y salvaje fue lo que le destruyó… No pude evitarlo, en el momento más álgido ocurrió, su sangre tenía un olor tan sublime, y yo había pasado tantas noches imaginando su cuello cediendo a mis colmillos...

5 comentarios :

Toñi dijo...

Batman da mucho morbo ... en este caso, todavía más por ese misterioso personaje de sexo indefinido que al final ... al final acaba mostrando su identidad (pero no su género)

Me gusta tu historia. Y la foto ... muy chula.

Teresa dijo...

Muy bueno Ana. Si no fuera por el párrafo final, desde el principio había sido una mal pensada y había creído que quien narraba era Robin (ya sabes lo que dicen las malas lenguas).

Es verdad que Batman tiene una fuerte carga erótica y más si piensas que debajo del disfraz está Val Kilmer o George Clooney.

Y muy bien escrito. :D

Edurne dijo...

Bueno, Ana, está claro que lo de Batman no tiene solución. Nació así...jejeje
En tu relato unes a Batman y a Drácula en una lujuriosa pasión en mi caso se confunden, se intercambian. Curioso, ¿verdad?

Ana Sofía dijo...

Gracias a todas, Toñi te has dado cuenta del juego del género, es cierto, no sabemos si es vampiro o vampira.

Gracias otra vez, Besos

Ana

Anónimo dijo...

Una foto interesante y un relato interesante y bien escrito. Un besito Alicia.