jueves, 5 de marzo de 2009

CAMINAR EN LA NOCHE. Mercedes Zayas

Caminar en la noche

contigo

por calles de París

en silencio y a la vez

con nuestras voces

que sin escucharse se adivinan,

con un paso lento e iluminado

por farolas negras de triste luz

y el sonido del piano y la trompeta

de un club de jazz cercano,

es casi una experiencia religiosa,

mítica, mística o poética.

Caminar en la noche

contigo

por calles de París

es casi un sueño ...

como el vestido azul.

Y ya ves, no he nacido

aún, y cuando digo aún

soy consciente del error,

para soñar contigo,

pues sólo tú y yo sabemos, amor,

que jugar simplemente

no es sólo un juego.

6 comentarios :

Anónimo dijo...

Bella poesía Mercedes.Un beso Alicia.

Teresa dijo...

Me encantaron ayer tus poesías Mercedes, y volver a leerlas hoy también. Muchas gracias por ponerlas en el blog.
Creo que las dos reflejan muy bien los elementos que contiene el cuento de Cortázar:el amor/desamor, la tristeza, la sombra de la muerte; todo ello aderezado con mucha magia.
Enhorabuena; creo que son muy buenos.

Toñi dijo...

Pues a mí me gusta más esta. Acerca el ambiente de París y tiene un final redondo:

"pues sólo tú y yo sabemos, amor,
que jugar simplemente
no es sólo un juego"

Un beso. Toñi

Anónimo dijo...

Bueno, muchas gracias a las tres por comentar. Qué bien, Teresa, que bien si refleja los elementos que contiene el cuento de Cortázar, pero es puro azar, debo decirte que en realidad yo no hice el ejercicio, no he hecho el ejercicio...

Un cálido abrazo a las tres.

Mercedes

Anónimo dijo...

Me encanta este poema Mercedes, refleja una atmósfera envolvente en las calles de París, y ese no haber nacido y sin embargo haber soñado ya con alguien... ese juego que no consiste sólo en jugar...
Pero yo personalmente cambiaría aquello de "experiencia religiosa" porque de algún modo devalúa el conjunto... Seguro que puedes sustituirlo por un verso íntimo y personal, un verso que exalte aún más la belleza del texto, y logré darle el mismo énfasis a la idea.
Un beso
Cristina

Anónimo dijo...

Gracias, Cristina.
Un besazo

Mercedes