lunes, 16 de febrero de 2009

Relato de Terror: "Jugar a ser Dios", Teresa Sandoval

Los escritores poseemos el don de jugar a ser Dios sin demasiadas consecuencias, o al menos eso creía yo hasta que la realidad y la ficción comenzaron a mezclar sus horizontes. Mi pluma y mi imaginación dieron vida a un personaje siniestro, un brutal estrangulador cuyas víctimas eran mujeres jóvenes con la singularidad de tener el cabello rojo. Apenas llevaba unos meses trabajando en la novela cuando una mañana me sorprendió una noticia en los diarios que hablaba sobre la muerte de dos mujeres que cumplían los requisitos exigidos por mi personaje; a ellas les siguió otra, y luego otra más.

Cuando comencé a sospechar que existía una inexplicable relación entre los hechos narrados en mi novela y la realidad, un escalofrío recorrió mi cuerpo todavía incrédulo. Y sin embargo, cada tarde, al sentarme frente al papel vencía mis escrúpulos y me dejaba llevar por la fascinación macabra de ponerme al servicio del verdugo, permitiéndole cometer sus crueles fechorías de manera impune mientras la lista de las mujeres asesinadas iba aumentando.

Día a día los remordimientos fueron restando satisfacción al placer de ver prosperar mi obra, pero como el impulso de escribir era demasiado poderoso para reprimirlo, decidí seguir jugando y dar otra vuelta de tuerca; así creé otro personaje, un vengador justiciero al margen de la ley que acabaría con el criminal. Después aguardé a comprobar el efecto de mi maniobra a través de los noticiarios. Dos días después apareció el cuerpo del asesino decapitado en un callejón de la ciudad. No obstante este hecho no acabó con mi angustia. Supe que el ángel vengador no estaba satisfecho, que el próximo en morir sería el ser que dio vida al monstruo. Y no quiero, estoy aterrado, pero siento tanta necesidad de escribir esta noche…


3 comentarios :

Toñi dijo...

Menos mal que el asesino ha sido abatido por el vengador ... si no, tendría que ir pensando en otro color para el pelo.

Un buen cuento, Teresa.

Teresa dijo...

Jaja.Puedes estar tranquila, el asesino ya está controlado. No quisiera yo ser la responsable de que te vuelvas una rubia peligrosa a estas alturas.

Muchas gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

Me parece interesante.
Alicia