domingo, 3 de julio de 2011

¡DEJADME QUE SUEÑE! Segundo premio de prosa del concurso del Molino de la Bella Quiteria en su XXXVI edición.

Déjame soñar, ¿qué más te da a ti? No me digas que soy una ilusa,

que no distingo la realidad de los sueños, ¡no lo digas!

No me digas que tristes emigrantes buscan incansables en la basura,

ni que los grandes icebergs se están deshaciendo.


¡Déjame soñar! No quiero enterarme de que hay niños con armas, y personas

adultas viven de ello. ¡No quiero pensarlo! Duele.


Déjame soñar con un mundo limpio, ¡es tan hermoso!

No me cuentes que la vecina del segundo ha sido asesinada por su pareja, ¡no!

Ni que a las niñas del barrio de al lado las están prostituyendo sus propios

padres. ¡Por Dios, cállate!

Que los tomates valen cuatro euros y el aceite es oro líquido, y que la riqueza

sigue siendo sólo de unos pocos. ¡No me digas eso, por favor! Tantos años de

lucha, ¿para qué?

Ni que seguimos criticando a los homosexuales y los oscuros comerciantes

viven de la pornografía infantil. ¡No me lo recuerdes! ¡Déjame soñar en paz!

No repitas que la justicia no existe, que sólo vale el petróleo, el poder.


Que tenemos el planeta plagadito de guerras y nos preocupa mucho más el

vecino que acaba de separarse.

¡Déjame, quiero dormir tranquila!


¿Qué me importa a mí que todos alardeemos de solidarios, que engañemos el

cuerpo y el alma creyéndonos justos y piadosos, y que veamos pasar a nuestro

lado la miseria en sus miles de idiomas y nos de lo mismo. No me digas que ya

estamos acostumbrados y pasamos de largo, ¡no me lo cuentes!

¡Vete! ¡Déjame soñar en paz, ya te lo he dicho!


No me hables de que alguien está pagando con cárcel un robo de comida y

grandes mafiosos viven al sol de las mejores playas.

Ni que millones de personas duermen en la calle y se mueren a la puerta de los

hospitales.

No me expliques como se destruye el amor.


¡Déjame soñar con cielos azules y nubes blancas, con estrellas que pasean el

firmamento! Y también con la luna y, si acaso no te parece excesivo, con la

justicia y la ternura.

No me hables de corrupciones ni engaños, ni de trampas solapadas. No me

cuentes más vergüenzas. No quiero saber de odios ni rencores. Háblame de

ilusiones, dime mentiras hermosas como:

el mundo es bello, no existen las guerras ni los abusos, todos somos iguales

ante la ley y los hombres, no hay hambre, vivimos en libertad…

Las flores blancas llenan las calles y alguien canta al amor universal.

Dime que lucirá el sol todos los días también para los pobres y los sueños

serán realidades.

Que reinará la felicidad y desplazaremos a las sombras.

¡Déjame soñar! aunque sea tan simple y tan boba…

Déjame soñar con un mundo hecho de copos de algodón y mares en calma,

con sonrisas y miradas claras, con justicia. ¡Que nunca perezcan las ilusiones!

Déjame soñar con un universo en paz, que no abusa de la fuerza.

Dime que la razón siempre será la razón, sin tapujos ni engaños.


¿Tanto te cuesta comprenderlo? ¿Tan ilusa te parezco?

No hables, no digas nada más,

sólo te ruego que me dejes soñar.

7 comentarios :

Anónimo dijo...

Muy bonito Alicia, y sin duda original. Un abrazo.
Gracia

Pepi dijo...

Es lo más tierno que he leído desde hace mucho tiempo. Felicidades. Pepi.

Paula dijo...

Enhorabuena por el premio, y por tu poema.
Me gustó mucho tu libro Alicia.

Anónimo dijo...

Gracias a todas.
Un besito.
Alicia.

Teresa dijo...

Sólo puedo decir lo mismo que las compañeras. Me ha gustado mucho, ¡Enhorabuena!

Diente de león タンポポ dijo...

Enhorabuena, Alicia!! Sensibilidad a flor de piel.

Un beso. Toñi

Pepi dijo...

Cuantas emociones encierras en tu libro, me encanta. Besos. Pepi.