viernes, 5 de diciembre de 2008

Relatos de abogados. Trinidad Alicia García Valero.





DOÑA MERCHE

Llamé varias veces, nadie contestó, empuje, la puerta, cedió.
Una oficina destartalada y tras la mesa llena de papeles desperdigados, un joven más que sentado, tirado en una silla, dormía como una marmota. La cabeza colgándole en el pecho, supuse que era joven pese a no ver su cara cubierta por una pelambrera algo sucia. Al fondo una puerta cerrada. Olía a rancio.
_¡Oiga! _ exclamé casi gritando. Levantó perezosamente la cabeza, un líquido blanco resbalaba por su barbilla,( supuse serían babas). _¿ Está doña Merche? Me han dicho que es la abogada de las causas imposibles.
_ Si, si, está, _ despabilándose_ ahora la anuncio_ ¿cómo se llama? ._ tras la puerta se oía chillar:_ ¡Flequi! ¿Cuántas veces te he pedido la mermelada? ¡estoy rendida, toda la mañana en el estrado!_ asomó una cara roja de cólera y ojos furibundos._Me asusté_ Vera…_ Susurré,_ venía por lo de la fianza…